Una justicia para millonarios

This entry was posted by on Sábado, 1 diciembre, 2012 at

La nueva ley de Tasas instaura una justicia para millonarios.

Que el recurso por una multa de tráfico de 100 euros te cueste 200 de tasas, solo puede ser un chiste, un mal chiste. Y hay casuística para aburrir.

Evidentemente se busca que a los españoles no les compense acudir a la justicia para aliviar la carga de trabajo de los tribunales. Sin embargo, en nada o muy poco afectará a los juzgados de primera instancia e instrucción que seguirán con la habitual sobrecarga de asuntos.

El Consejo General de la Abogacía encargó una encuesta a Metroscopia, según la cual el 83% de los españoles considera que no existen razones que justifiquen el pago previo de una tasa por acudir a la Justicia, y un porcentaje muy parecido cree además que las tasas que establece la nueva ley son excesivas.

METROSCOPIA INFORME TASAS

Para la ciudadanía, al igual que para los abogados, jueces, fiscales y funcionarios, la nueva ley vulnera la tutela judicial efectiva, porque impedirá a muchos ciudadanos acceder a ese servicio público.

Dos de cada tres españoles, el 62% estiman que va a existir una justicia para ricos y otra para pobres y que el peso de las nuevas tasas recaerá en la gran mayoría de la población.

Ya saben, como decía sir Winston Churchill, de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo hasta el triunfo final.

 

2 Responses to “Una justicia para millonarios”

  1. Luis García

    Estimado señor Yoldi: no yerra la ciudadanía en lo de la justicia a dos velocidades. Ejemplo práctico de la la aplicación de la funesta Ley 10/2012: imaginemos un gravísimo caso de siniestro relacionado con la circulación de vehículos a motor en donde el ocupante del turismo resulta tetrapléjico y precisa ayuda de terceros el resto de su vida. Con arreglo al baremo de circulación vigente puede reclamar “hasta 371.529,39 euros”. Supongamos que cuantifica sus padecimientos en 300.000 en una demanda civil de juicio ordinario dirigida contra ALLIANZ, pongo caso. Pues bien, este ciudadano, supongamos que de 24 años, en paro y sin prestación o ayuda alguna, tendría que desembolsar 1.800 euros (300 euros fijos más otra cantidad variable que asciende al 0.5% de la cuantía del pleito). Total, y para empezar, 1.800 euros. De lograr el dinero para interponer la demanda (sin pasta por delante, el Secretario Judicial no la podría dar curso y el Juez la tendría que inadmitir) cabría la posibilidad de recuperarlo únicamente si se le estima íntegramente la demanda, es decir, si el Juez le concede los 300.000 que reclama (ahora, con la nueva redacción del 241.1 LEC, se considera que la tasa forma parte de las costas procesales, pese a su consideración de tributo). Si le concede 270.000 , por ejemplo, esos 1.800 ya no los recuperará (en caso de que no fuera una aseguradora de acreditada solvencia, quizás no los recupere aunque le concedieran todo, pues el perdedor puede ser insolvente y carecer de bienes con que afrontar el reembolso).

    Esto es solo un ejemplo, pero hay muchos más que se pueden poner.Es un sarcasmo que se diga que se mejora la eficiencia de la Administración de Justicia imponiendo tasas como estas, que lo único que hacen es adelgazar el colapso eliminando la demanda de justicia que procede del mas débil. Es tan sandez como afirmar que la calidad de la atención en los hospitales mejorará con técnicas de gestión privada. Un saludo.

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